Tomar decisiones, incluso en ajedrez, no es un acto exclusivamente cognitivoo racional, sino que se ve influido de forma notable por el estado anímico del deportista, por sus miedos, temores, por la confianza que tiene en sus propias posibilidades o en las de sus compañeros de equipo o entrenador, por sus preferencias personales, por la presión del ambiente, o de sus propios compañeros de equipo, o de percepción del riesgo que pueden conllevan dichas decisiones, entre otras posibilidades. El autor Jonathan Rowson afirma que “hay razones para pensar no solo que su capacidad para conocer y utilizar sus emociones es tan importante como la forma en que piensa, sino que los dos conceptos, pensamiento y emoción, están inevitablemente unidos”. Incluso en una reciente investigación publicada en la revista ‘Cognition’ (Ver 5), María Juliana Leone y su equipo han podido constatar que durante la mañana, los jugadores juegan más lento y mejor (utilizan más tiempo y la calidad de las decisiones es más alta) y, más tarde, las decisiones se vuelven más rápidas y de menor calidad.

Entrenamiento psicológico

Es evidente, si tomamos como punto de partida las posiciones del inicio, que el ajedrecista no solamente toma decisiones de manera racional. Entre todos los factores que influyen, el tiempo es sin duda uno de los más decisivos. Muchos ajedrecistas tienen serios problemas sobre cómo gestionar su tiempo, en qué momentos es realmente determinante utilizarlo o dónde no lo va a ser. En el trabajo psicológico con los jugadores, este es uno de los aspectos más importantes y complejos, pues estamos hablando de multitud de eventos internos que, además en muchas ocasiones, los propios jugadores no son conscientes o no están entrenados para darse cuenta. Desde PsiChess(Psicología y Ajedrez) estamos creando multitud de materiales para ayudar en el desarrollo de la toma de decisiones de los ajedrecistas: el entrenamiento en situaciones que el ajedrecista se va a encontrar posteriormente puede resultar decisivo a fin de que éste desarrolle control sobre la situación.

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