Entrevista realizada en 2016 por Miguel Álvarez para el Blog Ajedrez por andaluz.

Estaba yo ayer pensando en que viene Benasque, los Campeonatos de España por Edades, Absoluto, CeClub… y que la gente, y yo también, tendremos que empezar a prepararnos cara a todos esos torneos.
¡Claro! Ahora hay que preparar pues se acercan los torneos y apremia el tiempo. Hasta ahora, como no había un torneo importante a la vista, pues podríamos perder las horas de ajedrez viendo alguna serie, leyendo los interesantísimos comentarios de Facebook o, simplemente, jugando partidas rápidas con nuestros compañeros (jejeje). Esto es lo mismo que cuando tienes un examen de instituto o universidad. Mientras dura la asignatura asistimos a clase (esto para algunos ya es un gran esfuerzo!!) y tomamos algunos apuntes. Incluso a veces, los leemos después. Pero ahí se queda. Hasta que se acerca la fecha del examen. Cuando esta está relativamente cercana, empezamos a querer organizarnos y a ver qué es lo más importante, para ir al grano y aprobar el examen, dicho sea de paso, sin realizar un gran esfuerzo. Con los torneos de ajedrez, salvando las distancias, sucede en ocasiones lo mismo: no se hace nada hasta que vemos que dentro de nada comienzan los torneos. Y aquí empezamos a valorar si el medio juego es más importante que el final o es mejor leer algún libro que ver vídeos, o voy a preguntarle a alguien, como el psicólogo a ver si me da la solución a mis problemas.
Con ese pensamiento me dio por empezar a mirar cosas, vamos lo que viene siendo sentarme a perder el tiempo pensando como debería enfocar el entrenamiento y que es realmente más importante, si las aperturas, si el medio juego, si ver partidas modelo, si hacer problemas, si un remix de todo… 
¡Creo que sé de qué hablas! Nos gusta mucho organizarnos, ahora lo de llevarlo a la práctica, ya es más difícil, jejeje.
Mientras tanto tenía puesto el Europeo y veía como Sabrína Vega ((¡¡Cuanto tenemos que aprender de Sabri!!)) luchaba con uñas y dientes una posición inferior sin, al parecer, venirse a bajo y haciendo jugadas interesantes una tras otra…y entonces pensé ¡qué mierda! lo importante es ser capaz de no venirse a bajo, de mantener la concentración durante toda la partida, de ser capaz de ver que estás perdido como una rata en un charco y seguir luchando y buscando las mejores… Asi que me dije: ” Oye pues vamos a preguntarle a Carlitos a ver si el rollo ese de la Psicología funciona de verdad” Jajaja, pues igual hasta es que sí y el rollo de la psicología funciona, vaya usted a saber!! Jajaja
Así que a ver…cuéntame cosas pero cosas buenas y que funcionen de verdad no me vayas hacer como algunos entrenadores que les pagas un cojón y te pasan teoría a punta mala copiada del chessbase. 
Jajaja. Bueno, los psicólogos somos diferentes a los entrenadores. De todas formas, cuando acabemos la entrevista te doy el número de cuenta para que ingreses allí un par de miles de euros!! Jajaja. Dejando a un lado las bromas, me gustaría remarcar dos cosas que me parecen importantes: como en todo, hay entrenadores buenísimos y que transmiten a sus alumnos lo mejor de ellos, con sesiones de entrenamiento bien preparadas y organizadas y teniendo en cuenta el nivel de a quien van dirigidas, seleccionando adecuadamente los ejercicios y/o propuestas. Y, otros que, por desgracia, priman otro tipo de cosas más que el aprendizaje del alumno. Como sucede también en mi profesión, los menos profesionales hacen mucho ruido. Aunque estoy convencido que el número es anecdótico y existen grandes profesionales haciendo grandes trabajos con sus alumnos. En cuanto a lo que comentabas de Sabri, habría que delimitar algunos conceptos (Y disculpa si me pongo aquí un poco más serio, solo será un minuto). Una cosa es no “venirse abajo”, o aguantar la posición a pesar de estar peor y otra la capacidad de concentración, que aunque suele formar parte de la primero, tiene un status diferente. Cuando en algunas situaciones me he encontrado con jugadores y/o entrenadores que me hablan de “no venirse abajo”, siempre les pregunto: ¿qué significa eso para ti?. La mayoría, después de varias respuestas, suelen hacer referencia a la fortaleza mental.¡Qué coño! No venirse a bajo es tener las santas narices de sabiendo que estas peor decirte: “Esto el Fritz a mi me lo roba…¿no se lo voy a robar yo al malico mierda este? Este es un concepto relativamente nuevo en el campo de la psicología deportiva si lo comparamos con otros. No pretendo extenderme mucho aquí, así que voy a resumir la fortaleza mental en ajedrez como la capacidad de un jugador para afrontar convenientemente y durante el tiempo requerido, cualquier situación (cómoda o incómoda) que se produzca en el tablero, con un rendimiento óptimo.¿Y cómo se hace eso? ¿Cómo se consigue manter esa “fortaleza mental” lo que viene siendo para mi y supongo que para muchos la concentración en todo momento de la partida? El jugador que tiene fortaleza mental afronta decididamente la situación, con la firme creencia de que sabrá lidiar con lo que suceda en el tablero y mostrando una motivación muy alta durante toda la partida y/o competición. No es una cuestión de que siempre estará al 100% y que todo marchará estupendamente, si no que si la partida no marcha como se esperaba o se encuentra frente a algún imprevisto, sabrá hacerle frente y reponerse del mismo. Durante los años que llevo trabajando la psicología con ajedrecistas hay una habilidad que es común a los destacados jugadores: la capacidad de sufrimiento Vale, lo voy pillando, creo, esto es el aguantar como un perro. ¡Eso es! Con ello me refiero a que a pesar de estar mal, a pesar de haber dejado escapar una oportunidad o de encontrarse, sencillamente, en una posición inferior (como la que comentabas de Sabri), sacan una fuerza mental, pero también física, para seguir luchando en el tablero y no dejar fácilmente el punto en el casillero del rival. El ajedrez en esto creo que es más “cruel” que otros deportes y que, por ejemplo, un error en la primera fase de la partida puede resultar decisivo, a pesar de que estés jugando varias horas. Dejando esto al margen, el deportista debe luchar y “saber sufrir” en ese tipo de posiciones, pues en muchas ocasiones puede rascar algún puntito (el conocido atraco o robo al que tanto se hace referencia en ajedrez). Y bueno, creo que mi seriedad va a durar hasta aquí que pasó ya el minuto. Hablando de otras cosas, ¡vaya atracos me han dado a mí! Creo que por eso me decidí por la psicología, empezaba la partida y sentía que ya me habían robado alguna pieza! Jajaja!

 

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